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miércoles, 30 de diciembre de 2020

LA DOBLE CARA - Miguel de Cervantes

"Lucho contra tres gigantes, querido Sancho; estos son: el miedo, que tiene fuerte raigambre y que se apodera de los seres y los sujeta para que no vayan más allá del muro de lo socialmente permitido o admitido; el otro es la injusticia, que subyace en el mundo disfrazada de justicia general, pero que es una justicia instaurada por unos pocos para defender mezquinos y egoístas intereses; y el otro es la ignorancia, que anda también vestida o disfrazada de conocimiento y que embauca a los seres para que crean saber cuando no saben en realidad y que crean estar en lo cierto cuando no lo están. Esta ignorancia, disfrazada de conocimiento, hace mucho daño, e impide a los seres ir más allá en la línea de conocer realmente y conocerse".

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viernes, 21 de diciembre de 2018

Orden de lectura: Viajes extraordinarios, de Julio Verne

[De: http://elcronologo.blogspot.com/2014/09/orden-de-lectura-viajes-extraordinarios.html]

Jules Gabriel Verne; escritor, poeta y dramaturgo francés (nacido en Nantes el 8 de febrero de 1828 y fallecido el 24 de marzo de 1905 en Amiens), es conocido en los países de lengua española como Julio Verne. Célebre por sus novelas de aventuras y por su profunda influencia en el género literario de la ciencia ficción.
En 1863, con la publicación de su obra "Cinco semanas en globo", Verne inicia sus célebres Viajes extraordinarios, título genérico dado por Hetzel, su editor, y planteados por éste como la aplicación práctica de la Ciencia y una herramienta fundamental en la enseñanza de la educación francesa.

De las obras incluidas en esta colección, de un total de 54 obras publicadas durante la vida del escritor galo, algunas de ellas tienen una conexión especial que las aglutina en un mismo universo de ficción. Por una parte, destaca la llamada Trilogía del Capitán Nemo, que consta de 3 novelas con localizaciones y personajes en común, por otra, la saga del Viaje a la Luna, que consta de 2 novelas, esta vez conectadas por su argumento, ya que una es continuación de otra.
Además, Verne retoma mediante una de sus novelas, una historia de Edgar Allan Poe, La narración de Arthur Gordon Pym, encargándose de su secuela, realizando así un decimonónico crossover.

LA TRILOGÍA DEL CAPITÁN NEMO

La clásica historia Veinte mil leguas de viaje submarino, volumen en el que debutan el capitán Nemo y sus seguidores, constituye como se verá a continuación, una trilogía. Cada novela es independiente y, por supuesto, se pueden leer en el orden que el lector desee, sin embargo, el orden expuesto a continuación es oficialmente el correcto:

  1. Novela: Vingt mille lieues sous les mers (en España "Veinte mil leguas de viaje submarino") La trama se inicia en el año 1866.
  2. Novela: Les enfants du Capitaine Grant ("Los hijos del capitán Grant") Uno de los personajes de esta novela, Tom Ayrton, aparecerá posteriormente en "La isla misteriosa", creando así una especie de secuela que a su vez se complementa con la primera, "Veinte mil leguas de viaje submarino".
  3. Novela: L'Île mystérieuse ("La isla misteriosa") La trama se inicia en 1865. En esta novela, el autor revela los secretos y la verdadera historia del Capitán Nemo.

EL VIAJE A LA LUNA

Entre 1865 y 1869 (curiosamente 100 años antes del viaje del Apolo 11) Julio Verne publica la historia de un viaje a la Luna en dos partes cuyo orden de lectura es el siguiente:

  1. Novela: De la Terre à la Lune Trajet direct en 97 heures ("De la Tierra a la Luna") La novela se inicia meses después del final de la Guerra de Secesión
  2. Novela: Autour de la Lune ("Alrededor de la Luna") La novela se inicia momentos después del final de la novela anterior, retomando la historia donde la dejó.

CROSSOVER CON LA NARRACIÓN DE ARTHUR GORDON PYM

  1. The Narrative of Arthur Gordon Pym of Nantucket ("La narración de Arthur Gordon Pym")
  2. Le sphinx des glaces ("La esfinge de los hielos") Esta novela es la continuación de "La narración de Arthur Gordon Pym", de Edgar Allan Poe,

LA SAGA DE ROBUR EL CONQUISTADOR

  1. Robur-le-Conquérant ("Robur el conquistador")
  2. Maître du Monde ("Dueño del mundo") Escrita dos décadas más tarde que la anterior novela, Verne retoma las aventuras de Robur.

martes, 10 de enero de 2017

Escritor

"Cada escritor tiene su máscara y arma su pose. Mi pose es ésta: yo siempre aspiro a mentir con la verdad. Engañar de que valgo la pena diciendo que no."

Fogwill

jueves, 16 de junio de 2011

Jorge Luis Borges, precursor de Internet

De: http://america.infobae.com/notas/27236-Jorge-Luis-Borges-precursor-de-Internet

Varios estudiosos de la literatura coinciden en afirmar que el escritor argentino fue un visionario del mundo virtual. Cy-Borges y Borges 2.0 son los títulos de algunos de los trabajos que exponen esta tesis

No se trata de un planteo nuevo, pero llama la atención la unanimidad. El diario españolABC recordaba, ya en el año 2008, que el escritor italiano Umberto Eco había sido uno de los primeros en exponer este enfoque. "La insistencia con que el argentino recrea un mundo, más que conocido, devorado por el conocimiento, donde los libros atrapan a sus lectores incluso físicamente, donde se cruzan sin cesar infinidad de datos y donde el saber parece tener vida propia, al margen de los sabios, despierta inmediatasasociaciones con la ciberrealidad actual", decía el periódico, que definía a Borges como un "ciberautor de moda en los Estados Unidos".

Precisamente, por aquella misma época, el diario estadounidense The New York Timespublicaba un artículo de la misma temática titulado "Borges y el futuro previsible".

Cy-Borges es un conjunto de ensayos sobre el tema compilados por la Bucknell University Press. Mientras que Borges 2.0: del texto a los mundos virtuales es el libro de la hispanista Perla Sassón-Henry, profesora de la Academia Naval de los Estados Unidos.

En opinión de todos estos analistas, las obras de Borges, que murió hace 25 años, un 14 de junio, prefiguraron "la realidad virtual, las bibliotecas universales, la lectura infinita e infinitamente personalizada", dijo ABC.

Sin embargo, Borges no puede ser considerado un escritor futurista. Sus relatos se ubican, más bien, en contextos antiguos, decorados de otros tiempos, como un sótano de Buenos Aires donde de pronto aparece una suerte de webcam universal con el objetivo apuntando hacia el universo: el Aleph, "uno de los puntos del espacio que contienen todos los puntos", según la propia definición del genial autor.

Sasson-Herny describe a Borges como "un hombre del mundo antiguo dotado de una visión futurista" y afirma que, con él, cualquier lector puede sentirse más "activo" que con muchos otros escritores.

La reedición de Labyrinths por la estadounidense New Editions incluyó un prólogo deWilliam Gibson, considerado el precursor de la novela cyberpunk y responsable de la difusión de términos como ciberespacio, que hoy son parte del lenguaje cotidiano.

Ironía del destino, o de Dios, fue quitarle la vista a un hombre que vivía rodeado de libros. Condenado a no ver, como Beethoven a no escuchar, Borges se refugió en su memoria y, de hecho, creó su propia red para evitar que la literatura se le escapara y fundó un mundo virtual más grande que el real.

Borges habría sido el primer ciberlector, alguien a quien ya no le basta con leer pasivamente, sino que desea sentirse parte del libro. ¿Qué diría hoy de una red que permite condensar todos los conocimientos y ponerlos en el mismo instante a la disposición de millones? ¿Qué diría de las bibliotecas virtuales y de los libros electrónicos? El universo al alcance de los dedos...

A continuación, un fragmento de El Aleph

"Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto (era Londres), vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó, vi en un traspatio de la calle Solerlas mismas baldosas que hace treinta años, vi en el zaguán de una casa en Fray Bentos, vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua, vi convexos desiertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena, vi en Inverness a una mujer que no olvidaré, vi la violenta cabellera, el altivo cuerpo, vi un cáncer de pecho, vi un círculo de tierra seca en una vereda, donde antes hubo un árbol, vi una quinta de Adrogué, un ejemplar de la primera versión inglesa de Plinio, la de Philemont Holland, vi a un tiempo cada letra de cada página (de chico yo solía maravillarme de que las letras de un volumen cerrado no se mezclaran y perdieran en el decurso de la noche), vi la noche y el día contemporáneo, vi un poniente en Querétaro que parecía reflejar el color de una rosa en Bengala, vi mi dormitorio sin nadie, vi en un gabinete de Alkmaar un globo terráqueo entre dos espejos que lo multiplicaban sin fin, vi caballos de crin arremolinada, en una playa del Mar Caspio en el alba, vi la delicada osadura de una mano, vi a los sobrevivientes de una batalla, enviando tarjetas postales, vi en un escaparate de Mirzapur una baraja española, vi las sombras oblicuas de unos helechos en el suelo de un invernáculo, vi tigres, émbolos, bisontes, marejadas y ejércitos, vi todas las hormigas que hay en la tierra, vi un astrolabio persa, vi en un cajón del escritorio (y la letra me hizo temblar) cartas obscenas, increíbles, precisas, que Beatriz había dirigido a Carlos Argentino, vi un adorado monumento en la Chacarita, vi la reliquia atroz de lo que deliciosamente había sido Beatriz Viterbo, vi la circulación de mi propia sangre, vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo"

(Jorge L. Borges, 1949)

sábado, 21 de mayo de 2011

Sábato, una chispa de eternidad ...

No estamos completamente aislados. Los fugaces instantes de comunidad ante la belleza que experimentamos alguna vez al lado de otros hombres, los momentos de solidaridad ante el dolor son como frágiles y transitorios puentes por sobre el abismo sin fondo de la soledad. Frágiles y transitorios, esos puentes sin embargo existen y aunque se pusiese en duda todo lo demás, eso debería bastarnos para saber que hay algo fuera de nuestra propia cárcel y que ese algo es valioso y da sentido a nuestra vida, y tal vez hasta un sentido absoluto. (…)

Dostoievski dice por boca de Kiriloff: “Creo en la vida-eterna en este mundo. Hay  momentos en que el tiempo se detiene de repente para dar lugar a la eternidad”. ¿Por qué buscar lo absoluto fuera del tiempo y no en esos instantes fugaces pero poderosos en que, al escuchar algunas notas musicales o al oír la voz de un semejante sentimos que la vida tiene un sentido absoluto?

Ese es el sentido de la esperanza para mí y lo que, a pesar de mi sombría visión de la realidad, me levanta una y otra vez para luchar.

                                                                   Ernesto Sábato, Hombres y engranajes.

viernes, 5 de mayo de 2006

21


XXI

Entonces apareció el zorro:

-¡Buenos días! -dijo el zorro.
-¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vío nada.
-Estoy aquí, bajo el manzano -dijo la voz.
-¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el principito.



Pero después de una breve reflexión, añadió:

-¿Qué significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -dijo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear vínculos... "
-¿Crear vínculos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
-Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
-Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito.

El zorro pareció intrigado:

-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.

Y después volviendo a su idea:

-Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

El zorro se calló y miró un buen rato al principito:

-Por favor... domestícame -le dijo.
-Bien quisiera -le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el principito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...



El principito volvió al día siguiente.

-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.
-¿Qué es un rito? -inquirió el principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:

-¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.
-Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...
-Ciertamente -dijo el zorro.
- Y vas a llorar!, -dijo él principito.
-¡Seguro!
-No ganas nada.
-Gano
-dijo el zorro- he ganado a causa del color del trigo.

Y luego añadió:

-Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.

El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:

-No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:

-Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.

Y volvió con el zorro.

-Adiós -le dijo.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse.
-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo.
-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...
-Yo soy responsable de mi rosa... -repitió el principito a fin de recordarlo.

Gracias, María Elena !!!

 

La eñe también es gente

por María Elena Walsh

 

La culpa es de los gnomos que nunca quisieron ser ñomos. Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio. Todos evasores de la eñe.

¡Señoras, señores, compañeros, amados niños! ¡No nos dejemos arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración. Ya nos redujeron hasta la apócope. Ya nos han traducido el pochoclo. Y como éramos pocos, la abuelita informática ha parido un monstruoso # en lugar de la eñe con su gracioso peluquín, el ~.

¿Quieren decirme qué haremos con nuestros sueños? ¿Entre la fauna en peligro de extinción figuran los ñandúes y los ñacurutuces? ¿En los pagos de Añatuya cómo cantarán Añoranzas? ¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo? ¿Qué será del Año Nuevo, el tiempo de ñaupa, aquel tapado de armiño y la ñata contra el vidrio? ¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní?

"La ortografía también es gente", escribió Fernando Pessoa. Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones. Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K.

Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita segunda, la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui.

A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo. Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta. Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada también por pereza y comodidad. Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños. ¡Impronunciables nativos!

Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece. Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido porque así nos canta.

No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable César Bruto, compinche del maestro Oski. Ninios, suenios, otonio. Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda y vuelva a llamarse Hispania.

La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software. Luchemos para no añadir más leña a la hoguera dónde se debate nuestro discriminado signo. Letra es sinónimo de carácter.

¡Avisémoslo al mundo entero por Internet!

La eñe también es gente.